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5 ene 2012

¿Cuánto debería cobrar un blogger?

Un blogger profesional debería ganar al menos un sueldo mínimo de su país, y si escribe para una red extranjera de blogs, un sueldo del país de origen de dicha red (cobrar en euros, pagar en pesos).

El que recién empieza debería ganar lo mismo que cualquier oficinista, y el que se hizo de cierto renombre, debería cobrar aún más. Si bloggea sobre una temática en la que es “experto” también debería cobrar más.

Tal vez un blogger profesional debería procurar ser independiente, dueño de su propio blog y manejar sus propias pautas publicitarias (si el blog es profesional, dichas pautas aparecerán). Obviamente, debe procurarse un sueldo mínimo para sí mismo o más, pensar en ser autónomo, pagar impuestos, pagarse la obra social y las vacaciones.

Si no es ese el caso, y el blogger profesional quiere escribir para un blog ajeno, una red de blogs o vender sus post, debería exigir un sueldo, mensual, pago en blanco, aportes, vacaciones pagas, etc. Y las redes comerciales de blogs deberían garantizar esto. De no ser así no son empresas, sólo son un grupo de bloggers pobres, explotando a otros bloggers pobres para intentar ser menos pobres a costa de sus trabajos.

Y eso es muy feo, ¿cómo va a llegar a ser respetada como profesión la actividad del blogger, si los bloggers que están arriba, los que llegaron, los que se dedican full time a esto, no llegan a pagarles de esta forma a otros bloggers que trabajan para sus blogs?

Pero por cómo está actualmente el patio, lo más probable es que cobres por post y el valor de estos a su vez sea por cantidad de palabras. Entonces, toda la finalidad de este post, es ayudarte a descubrir cuál es el valor justo por cada post. Ayer hablábamos con un amigo bloggero sobre este tema, y tratábamos de calcular cuántos post por día habría que escribir para hacer un sueldo mínimo y poder vivir del blogging. Tratábamos de armar una ecuación que resuelva la cuestión.

Dicha ecuación tendría que tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • El pago por un post básica, ya que es el mecanismo de pago que más se utiliza. Generalmente expresado en dólares.
  • La calidad de post de los que estemos hablando. Con un poco de práctica, se puede generar de forma bastante mecánica e inconsciente un post de 250 palabras, traducido de una fuente en inglés, cambiadas algunas palabras de lugar, agregando algunas frases y completándolo con la primera imagen sobre el tema que se encuentre. Y también hay post más largos. Y no sólo más largos, sino también más elaborados, más estudiados, a los que se les dedica horas, aunque su valor real no se pueda apreciar “contando las palabras”: post originales, graciosos, ingeniosos, polémicos, que llaman a la participación, que tienen mucha investigación… y sobre todo, que demuestran lo mucho que sabe el blogger, su “experticia”,  sobre el tema que escribe.
  • El tiempo promedio que lleva escribir el post. Con respecto a esto, hice una pequeña encuesta a varios bloggers amigos. En promedio me dijeron que unos 45 minutos, aunque algunos hablaron de 20 minutos solamente y otros de 1 hora con 10 minutos. Pero la verdad es que un post mínimamente más elaborado, lleva mucho más tiempo.
  • ¿Cuántos post por día de trabajo podés redactar? Me parece que una hora por post es un buen promedio, teniendo en cuenta que en otros laburos uno no está continuamente, todo el tiempo haciendo su trabajo, se toma sus recreos, se va a tomar un cafecito, charla con el del escritorio de al lado, etc. El blogger no va a estar 8 horas diarias escribiendo un post tras otro sin parar.
Si se fijan estamos redondeando mucho para abajo: post fáciles de redactar, producción incesante de posts. La idea es encontrar un piso, un valor mínimo.

En definitiva, la “Ecuación del Blogger” nos queda así:
X = (p * q * t) * (D * M)

p = precio de un post básico, 250 palabras, una imagen, una sola fuente de información
q = calidad del post; mayor o igual a 1. Un post del doble de palabras, o el doble de trabajo, debería valer el doble que un post básico.
t = tiempo, en horas, que te lleva escribir un post de esa calidad
D = cantidad de horas diarias dedicadas al trabajo, lo normal es 8.
M = cantidad de días al mes dedicados, lo normal es 20 o 24.

P = (p * q) o sea, el precio final del post de la calidad que solés escribir.

Y así X les tendría que dar lo que ganarían mensualmente bajo esas condiciones. Por ejemplo, si te pagaran u$s 2 por post, y escribieras de ese tipo de post durante 8 horas seguidas, durante 20 días a un ritmo de 1 post por hora… ganarías u$s 320. Si pudieras escribir 16 post diarios, ganarías el doble, pero si los post fueran más elaborados y te llevaran el doble de tiempo, a ese precio, ganarías la mitad u$s 160 al mes. Les recuerdo que en Argentina, el salario mínimo es de u$s 545.

¿Ustedes qué opinan? ¿Cuánto debería cobrar un blogger?

¿Cuánto por cada post? ¿Cuánto mensualmente? ¿Cuántos post se pueden escribir en un día? ¿Es comparable con otros trabajos? ¿Debería cobrar lo mismo que un periodista, un escritor, un conferencista, o tal vez un profesor universitario?  ¿Qué parámetros tendrían ustedes en cuenta? ¿Es el “pago por post” la mejor forma de manejar esta relación comercial?

¿Es una red de bloggers bien pagados un buen negocio? O sea, un negocio normal, una empresa, con empleados en blanco, con sueldos por arriba del sueldo mínimo, ¿es posible? ¿Existen ya? ¿Para cuál de ellas les gustaría trabajar? ¿Es grande la diferencia entre las ganancias obtenidas y lo que se paga a los empleados? ¿Puede una red de blogs sobrevivir pagando buenos sueldos? ¿Realmente no pueden permitirse pagar más? Si no se puede… ¿a qué se debe?

Creo que son los propios bloggers los que deben valorar su propio trabajo, si quieren que “la profesión” sea respetada por otros. Y son los bloggers que están en la cresta de la ola los que tienen que respetar el trabajo de los demás. Y para finalizar, les recomiendo leer este post de Kabytes sobre los problemas de cobrar poco y este otro post con una mirada sobre este tema, desde la perspectiva de los dueños de redes de blog y lo que ellos tienen en consideración a la hora de decidir cuánto pagarte. Muy interesantes ambos. También pueden leer si gustan este post que escribí sobre lo que pasa cuando el “sueldo” lo deciden los empleadores en vez de los empleados.

/n3ri.com.ar/

19 dic 2008

Los bloggers podrán ser premiados con los Pulitzer

A partir de ahora quienes escriben en la web podrán aspirar a esa prestigiosa distinción. Se debe al espacio ganado por el periodismo en internet, clave en la última campaña política de los EEUU y a que es la segunda fuente de información.

Desde hace pocas semanas, la organización encargada de entregar estos reconocidos galardones al trabajo de prensa acaba de anunciar que extiende el alcance de los premios a textos sólo publicados en medios online.

Desde 2006 se había incluido a los contenidos web de los diarios papel, aquellas notas publicadas en el website de una publicación impresa. La novedad es que ahora se incluye a textos publicados en medios exclusivamente online.

Según los organizadores del Pulitzer, esto significa "adaptarse al crecimiento del periodismo online" y, a la vez, "reconocer el rol que está teniendo la web" en el trabajo de prensa.

Sin embargo, no todos los bloggers están contentos. Es que algunos se sienten excluidos y argumentan que Pulitzer trata de mantener algo imposible: la superioridad del periodismo con base impresa.

Están también quienes sostienen que es bueno el paso que dan los Pulitzer al reconocimiento del mundo bloggero, pero a la vez, una resistencia al cambio según informa el diario La Nación.

El Blogging ya es una forma de periodismo social y hasta de literatura, con sus reglas y condimentos especiales. Implica una escritura espontánea, inmediata y muchas veces irónica, con textos cortos y personales, y casi siempre una interacción con el lector a la que no está acostumbrado el periodismo tradicional.

/vía infobae

30 oct 2007

Los 50 bloggers más influyentes

Existen millones de blogs ahí fuera. Sin embargo, sólo unos pocos crean tendencias, marcan estilo o consiguen que millones de personas estén pendientes de lo que publican a diario. Sus ideas se expanden rápidamente y sus blogs son enlazados por miles de bitácoras: es la elite de la blogosfera.

En NorthxEast, que se define como “un blog sobre los blogs”, Leo Babauta ha elaborado una lista con los que son, a su juicio, los 50 bloggers más influyentes de la Red. Estos son los diez primeros:

10. Brian Lam, de Gizmodo: Lam proviene de la revista Wired, y lleva un año trabajando para Gizmodo, un blog especializado en gadgets en el que se publican entre 40 y 50 reseñas nuevas al día. Es toda una referencia para los amantes de los aparatos tecnológicos, en el que Lam aporta un punto de vista intermedio entre el nuevo y el viejo periodismo.

9. Gina Trapani, de Lifehacker: Gina es la fundadora de este blog centrado en el software y la productividad. También es programadora web y ha desarrollado varias aplicaciones para Firefox.

8. Ariana Huffington, de The Huffington Post: una conocida comentarista y activista política en EEUU (fue derrotada por Arnold Schwartzenegger en las elecciones para gobernador de California), fundó este blog comunal sobre política que cuenta con 18 millones de páginas vistas al mes, en el que colaboran personalidades como Nora Ephron y Norman Mailer.

7.Mark Frauenfelder, de Boing Boing: uno de los confundadores de Boing Boing, creado como un fanzine contracultural en 1985, y luego relanzado en 1995 como web y en 2000 como blog. Se trata del segundo blog más popular en Technorati, del que Frauenfelder es uno de sus cinco editores.

6. Pete Rojas, de Engadget: esta especie de Midas de la blogosfera primero creó Gizmodo, que abandonó en 2004 para fundar el aún más exitoso Engadget, el número uno en Technorati y perteneiente a Weblos Inc., que AOL compró en 2006 por 25 millones de dólares, principalmente para hacerse con el estelar blog sobre gadgets.

5. Joi Ito: con presencia en multitud de organizaciones y compañías (Creative Commons, Movable Type, Live Journal, Technorati o la Fundación Mozilla, entre otros) es uno de los personajes que más ha influido en la comunidad de blogs.

4. Jason Calacanis: Fue el CEO y fundador de Weblogs Inc., una red de influyentes blogs (entre ellos el número uno, Engadget) comprada por AOL, donde Calcanis pasó a ser vicepresidente y director editorial.

3. David Sifry: fundador y CEO de Technorati, sus opiniones sobre todo tipo de temas tecnológicos son además siempre ampliamente comentadas.

2. Kevin Rose: creador de Digg, probablemente la herramienta más decisiva para dirigir el tráfico de la blogosfera (el “efecto Digg” ha provocado el colapso de más de un servidor, incapaz de soportar el aluvión de visitas). Las historias que promueve el propio Rose en Digg suelen tener el éxito garantizado.

1. Nick Denton: este antiguo periodista del Financial Times es el fundador y propietario de Gawker Media, tal vez la red de blogs más exitosa, con 14 blogs de tráfico masivo. Su fortuna personal se estima en 280 millones de dólares, lo que da una idea del éxito de sus iniciativas.

www.baquia.com

17 sept 2007

Los bloggers muertos no van al cielo

Fuente:

Hace unos días, en Estados Unidos, asesinaron a un blogger. La noticia apareció en la prensa. El muerto se llamaba Simon, y la policía pudo dar con el criminal porque el occiso, antes de morir, nombra a su verdugo en su último post: “El ex novio de mi hermana está aquí, fumando y recorriendo toda la casa; suerte que se irá pronto”, escribía ingenuamente el blogger. Por lo visto tuvo tiempo de darle al botón enviar antes de que su cuñado le partiera la cabeza con un picahielo.

El asesino se llama Jin, y también mató a la hermana del blogger. Los mató a los dos y se fue lo más tranquilo a su casa, a mirar la semifinal de la NBA. Creía no haber dejado huellas, creía haber quitado, limpiado y borrado todos los rastros en la escena del crimen, pero algo se le escapaba: no sabía que Simon lo había mencionado en su blog, a las 5:05 pm, mientras él fumaba y recorría la casa, media hora antes de matar. El asesino no sabía que había quedado una huella delatora, en forma de venganza o boomerang, en el texto póstumo de su víctima.

El blog de Simon es una bitácora personal como las hay a millones. Simon tenía diecinueve años, era hijo de un padre chino y una madre americana, le gustaba la computación, el tenis y el estudio de los idiomas. Escribía casi todos los días en su blog; los textos eran cortos y lo leían unos pocos amigos. Su penúltimo post tuvo 10 comentarios. El último, en cambio, el famoso post-mortem, está a punto de alcanzar los 3.000 mensajes de lectores. La gente ha leído la noticia en la prensa y ha ido a escribirle cosas al muerto. Su bitácora se ha convertido en un velatorio permanente, en un altar con flores y velas encendidas, como los que se ponen en las carreteras, justo en el sitio del choque frontal.

Cuando se muere un blogger, se muere también la contraseña de su blog, es decir: muere la posibilidad de modificar el texto, y entonces ese espacio en internet deja de pertenecerle a un vivo, para comenzar a ser patrimonio de un fantasma. Todavía no sabemos si en el más allá (en el cielo, en el infierno) hay cibercafés, no sabemos si la muerte es compatible con Movable Type, ni si al convertirnos en espíritus errantes tendremos tiempo de seguir escribiendo nuestra rutina diaria. No lo sabemos porque hasta hace unos días no había bloggers muertos. Pero ahora ya hay uno y puede que, alguna vez, Simon escriba un nuevo texto, porque él sí se sabe la contraseña de su blog. Yo, por precaución, me guardé su dirección en los favoritos y cada tanto vuelvo a la bitácora de Simon, para ver si su fantasma nos quiere decir algo.

Todo esto me ha llevado a pensar que un día, dentro de unos treinta o cuarenta años, internet estará lleno de blogs a los que se les habrá muerto el dueño. Bitácoras a la deriva del tiempo, textos inconclusos que acabarán diciendo “mañana les cuento algo que me ha causado mucha gracia”. Y después nada. Después un silencio eterno. Los lectores no sabrán nunca que el blogger ha muerto. Los lectores pensarán que se ha cansado, o que le han cortado la banda ancha, o que ya no quiere escribir. La muerte rondará en silencio, congelando las historias cotidianas, cortando la continuidad del home, confundiendo al caché de Google.

Esta bitácora, sin ir más lejos, esta misma que ahora escribo y ustedes leen, un día de este siglo será la bitácora de un muerto. Es extraño decirlo de este modo, e incluso redactarlo naturalmente, pero es la puta verdad.

Y si seguimos fantaseando con el paso del tiempo, notaremos enseguida otras novedades a las que no prestamos atención, pero que en el futuro serán moneda corriente. Por ejemplo, que los blogs de nuestros hijos tendrán un link a nuestra bitácora, una vez que ya no estemos en este mundo. Y también los blogs de nuestros nietos tendrán, en el menú de la derecha, un apartado en el que dirá: “Ir al blog del abuelo”.

¿Cuántos comentarios acabará teniendo mi último artículo en Orsai? ¿De qué hablaré ese día que será, sin que lo sepa, la víspera? ¿Será un texto gracioso, como el del lunes, o un poco melancólico como este de hoy? ¿Moriré, acaso, en mitad de la redacción de una historia que nadie podrá leer? ¿Alcanzaré a decir alguna vez exactamente lo que siento, sin disfrazarlo de banalidad?

Se me han cruzado muchísimas preguntas por el estilo mientras leía anoche la noticia del blogger asesinado. Muchísimas preguntas. Pero hay una que me preocupa más que todas. Hay una que me remonta a la fábula de Juan y el lobo, y que no me deja pensar en paz:

El día que me muera, el día que Orsai quede a la deriva del tiempo y sin dueño, ¿alguien me creerá?